Thursday, April 26, 2012

CUBA Y LA OEA. ¿TIENEN RAZÓN LOS DEL ALBA?


En las ultimas semanas y gracias a la cumbre de las Americas,  realizada recientemente en la ciudad de Cartagena, el tema de la participación de Cuba en la Organización de Estados Americanos volvió a ser centro de la atención de los Presidentes de América y obviamente de los medios de comunicación del continente.

Por definición, la OEA es la organización que agrupa los estados del continente Americano. Supuestamente es un foro para atender los problemas comunes que puedan aparecer entre vecinos y “copropietarios” de América.

Se presume que para ser miembro de la OEA se debe ser “Estado” y estar en América. Cuba es un Estado y esta localizado en el territorio del continente Americano. Pero Cuba no es miembro de la OEA.

Durante la vida de este organismo continental se han aprobado reglas y principios que le han cambiado su objeto inicial. Ahora  para ser miembro de la organización el estado tiene que ser “Democrático”.  Y Cuba no es un estado democrático.

Durante la historia de la humanidad los seres humanos han desarrollado diferentes formas de gobernarse. Estas formas difieren mucho de país a país y de continente a continente. Las diferentes formas de gobierno han sido definidas por  filósofos y  politólogos, desde Aristóteles, pasando por Montesquieu, Rousseau, Kant y otros pensadores modernos y en términos generales son; La Monarquía, La Dictadura, La Aristocracia y la Democracia.

Estas formas han evolucionado a través de los tiempos y en la practica, cada pueblo las adopta e inclusive las mezcla de acuerdo a sus circunstancias especificas. Es difícil encontrarlas en su estado mas puro. Por ejemplo la democracia ideal es difícil de encontrar. Normalmente es una mezcla de elementos democráticos, como el voto, con elementos autocráticos y aristocráticos e inclusive monárquicos, como en el caso de algunos países Europeos, que tienen monarquías constitucionales.

Rousseau decía: “Todas las formas de gobierno no son adecuadas a todos los pueblos”, "La libertad no es fruto de todos los climas, y por lo tanto no está al alcance de todos los pueblos."

En el mundo occidental, tenemos la herencia de la cultura greco/romana. Somos tremendamente racionales. Para nosotros libertad y democracia son conceptos irrenunciables y por tanto hay una tendencia de conformar gobiernos democráticos, aunque no siempre se ha logrado, especialmente en Latino América, donde hemos tenido por décadas gobiernos autocráticos. 

En otros Continentes la democracia no tiene culturalmente el mismo peso. Algunos países asiáticos, africanos, árabes y muchos de los países musulmanes, tienen otras formas de gobierno. Un porcentaje alto de la humanidad vive bajo regímenes no democráticos. Por razones étnicas, históricas o religiosas, han escogido otros sistemas políticos.

A pesar de las diferencias culturales y formas de gobierno entre pueblos y continentes, todos los Estados del mundo pertenecen a la organización de las Naciones Unidas. Ninguno es discriminado por su forma de gobierno.

¿Porque en nuestro continente se tiene que discriminar a Cuba?

Uno de las formas como EEUU  expande  la cultura “gringa” es promoviendo y algunas veces exigiendo por medio de las intervenciones militares, sistemas democráticos. No conciben el mundo de otra manera. Hay regiones del mundo donde saben que no pueden intervenir directamente, al menos militarmente, pero si lo hacen indirectamente por medio del comercio, de la revolución de las comunicaciones y de su poder político. Por eso es que Cuba no es parte de la OEA. Pero es una imposición de los EEUU, que rompe con la historia, con la autodeterminación de los pueblos y con el vecindario.


La actual OEA se le debería cambiar el nombre por OEDA. Organización de Estados Democráticos de América. ¡Y es muy probable que no puedan estar todos los que están!


Jorge H Pineda B
Medellín, Abril 25-2012

Monday, April 16, 2012

DEL REALISMO DE URIBE AL SURREALISMO DE SANTOS


En una reciente entrevista del Presidente Santos dejo entrever que él considera que el ex presidente Uribe es el pasado y que en alguna forma sus opiniones no reflejan las actuales condiciones en que se encuentra Colombia.

El solo hecho de ser ex presidente significa que su periodo de gobierno termino y que su gestión pertenece al pasado. Y es también cierto que el estilo de gobierno del actual mandatario de los Colombianos  es más espectacular, creando con ello la percepción de modernidad y apertura internacional muy diferente al estilo que uso el  Presidente Uribe, de perfil más modesto, dándole prioridad a los asuntos domésticos y en especial a la seguridad. La percepción es que el estilo Santos respira futuro y el estilo Uribe representa el pasado.

La pregunta que nos tenemos que hacer los Colombianos es; ¿Cuál es la realidad  Colombiana?   ¿Esta el país preparado para un estilo de gobierno fastuoso, mediático y de proyección continental? O aun necesitamos un líder que este  al frente de la tropa, enterado de los detalles de la administración publica, enfrentando personalmente los problemas generados por el invierno y enfocado en los temas de seguridad.

Viendo el cubrimiento que los medios le han dado a las nuevas leyes que este gobierno ha impulsado en el Congreso de la Republica y la forma como ha confrontado la relación diplomática con los vecinos, el excesivo fortalecimiento del peso y el show de la cumbre continental, piensa uno a ratos, que se encuentra en otro país. La restitución de tierras, la reparación a las victimas, el fortalecimiento de las relaciones con los gobiernos que aun apoyan  la insurgencia, la relevancia internacional lograda por el Presidente Santos, (carátula de la revista Time), lo hace a uno creer que ya salimos del conflicto y que  estamos consolidando un proceso de paz y convivencia, que la seguridad esta garantizada y que Colombia se ha convertido en un gran líder regional.

¡Muchas veces la percepción supera la realidad! 
¿Será esta una situación surrealista?
¿Estaremos viviendo un periodo de una “patria surrealista”?

No hay la menor duda, y en eso están de acuerdo hasta los contradictores del Presidente Uribe, que la Colombia de hoy, (polo de atracción de la inversión extrajera, entre otras cosas),  se la debemos a la gestión de su gobierno por ocho años. Pero la Colombia de hoy aun no ha logrado consolidar el ideario político de Uribe, representado en “seguridad, confianza inversionista y equidad social”.  Aun falta mucho camino por recorrer.

Con solo presenciar día a día los desafueros de la guerrilla y el aumento de la sensación de inseguridad en los campos y en  las principales ciudades colombianas y la pobre infraestructura golpeada aun mas por el exceso de lluvias, uno no deja de pensar que algo no esta caminado bien. Además de ello y quizás  más dramático es el comportamiento de la Justicia y sus fallos, ante el accionar del ejercito, dejando a sus miembros desprotegidos y amedrentados.

La inversión extranjera en la minería y en especial en la explotación petrolera ha sido seriamente amenazada en los últimos meses  y los sindicatos petroleros están regresando a las practicas anteriores. El éxito del Ecopetrol de hoy nos hace olvidar los desafueros sindicales del Ecopetrol de ayer.

La pobrísima infraestructura en vías y puertos y los índices de desigualdad y de pobreza aun colocan a Colombia en una condición muy precaria en el contexto internacional. Colombia aun no puede cantar victoria. Es probable que el estilo de Uribe sea cosa del pasado, pero su ideario, político, económico y social  aun esta vigente y el gobierno actual no puede aflojar.

El presidente Santos es experto en jugar al póquer y eso le esta dando réditos internacionales y mediáticos. El presidente Uribe es experto en montar a caballo, es un gran jinete y bien sabe que el freno no se puede aflojar mientras se esta en la faena, y la faena aun no ha terminado!