No hay la menor duda que Colombia esta viviendo un proceso de selección del próximo presidente muy interesante. Se tienen para la primera vuelta seis candidatos supremamente bien calificados y estructurados, lo que ha permitido una discusión de programas e ideas que enriquecen el encuentro democrático y dignifican la política en Colombia.
Sin embargo es una lastima, que las encuestas y la presión mediática a que estamos sometidos, hayan llevado al electorado a agruparse alrededor de los dos candidatos punteros en las encuestas, restándole opciones a otros igualmente preparados y capacitados para la contienda.
Es interesante ver la coincidencia en los programas expuestos por los diferentes candidatos. Quizás el único que se distancia del resto es el candidato del Polo Democrático, que ideológicamente se podría tildar de centro izquierda. Los otros sin excepción son centro derecha. Claro que entre las propuestas hay mucha diferencia de matices y de prioridades. De los programas de los candidatos de centro derecha se podría asegurar, sin mucho peligro a equivocarnos, que son buenos y que han sido estructurados por excelentes estudiosos de la realidad nacional. Pienso que cualquiera de estos programas pudiera ser igualmente exitoso en manos del líder adecuado para la Colombia de hoy.
Para algunos la prioridad es la legalidad, para otros la educación o la salud, para otros la seguridad o el empleo. Pero todos coinciden en unos elementos básicos que hay que dinamizar y consolidar para hacer avanzar a Colombia. Seguridad, lucha contra la corrupción, fortalecimiento de la justicia, educación, salud y crecimiento económico.
Esto me lleva a concluir que la actual disputa a la presidencia de Colombia es mas de personalidades que de programas. Es mas de caracteres que de partidos. Es mas de talante, de liderazgo y de carisma, que de venta de ideas o planes de gobierno.
Como bien dice el Presidente Uribe el mal endémico del país ha sido la violencia. Desde la década del 40 del siglo pasado, el país solo ha vivido unos pocos años en paz, durante el frente nacional. Tuvimos la violencia política, luego la guerrillera, la paramilitar, el narcotráfico y muchísima delincuencia común. Por eso el éxito de la teoría y la praxis del Presidente Uribe, representada en la seguridad democrática, que en esencia es el uso de la autoridad y la fuerza publica para garantizar la seguridad ciudadana dentro del marco de las normas democráticas y constitucionales.
Lo que hemos avanzado en seguridad no se puede perder. Y en alguna forma TODOS los candidatos respaldan la política de seguridad con diferencias de matices.
La pregunta es entonces si los candidatos tienen la decisión, el carácter y el talante para continuar la seguridad democrática en forma exitosa.
Si la contienda fuera mas equilibrada entre los seis candidatos seria muy interesante analizarlos frente al perfil del líder que el país necesita. Pero desafortunadamente a estas alturas y según las encuestas, las opciones se reducen al candidato de la U y al candidato del partido Verde.
El candidato Mockus representa la academia, la inteligencia, el cambio en algunas practicas políticas y se presenta como independiente de la política tradicional sin representación significativa en el congreso. Eso ha motivado a muchas personas jóvenes y otras no tan jóvenes a adherirse a su campana, impulsados además por los escándalos de la política tradicional.
El candidato Santos representa claramente al actual gobierno y es el heredero del Presidente Uribe. Tiene el respaldo del partido de la U y tiene buena representación en el congreso. Tiene gran experiencia en el manejo del estado. Quienes defienden a toda costa el éxito de la seguridad democrática están definitivamente a su lado.
Colombia necesita hoy un líder que transmita seguridad y autoridad. Que tenga el talante y la decisión para combatir la FARC y el terrorismo. Que tenga la capacidad de confrontar a los vecinos diplomáticamente y aun con las armas si las circunstancias lo ameritan. Que no se amilane ante el vecino que protege, financia y arma a la guerrilla de la FARC. Y además que tenga la capacidad política para trabajar de mano del congreso en las reformas que el país pide a gritos, en los temas de Justicia, salud, educación etc.
¿Cuál de estos dos candidatos tiene el liderazgo que Colombia necesita hoy?
En mi opinión el profesor Mockus trasmite candidez y transparencia, pero no transmite seguridad. No refleja el talante para ser el Comandante del Ejercito de Colombia y mantener la presión sobre la insurgencia. Si bien tiene una sólida personalidad y preparación, no aparece como el líder más atrayente del partido Verde. Él mismo voto por Peñalosa en la consulta de los partidos. Su popularidad se disparo cuando logro la adhesión de Fajardo. No aparece como el líder mas fuerte de los “Tenores”. Me imagino la eventual Presidencia de Mockus, como la de una “junta civil” de 4 miembros y no la de un Presidente fuerte. La Colombia de hoy no esta preparada para ese tipo de liderazgo.
El candidato Santos transmite continuidad, seguridad, autoridad para manejar las fuerzas armadas y representa las políticas del Presidente Uribe. No es carismático, pero su experiencia en el manejo de los temas del estado da garantía de tranquilidad. Sabe lo que puede promete y lo que es capaz de cumplir y no esta usando el recurso del populismo para ganar electores. Sabe cuales fueron los aciertos y desaciertos del actual gobierno y tiene mejor criterio que otros para continuar lo bueno y corregir lo malo. Y además tiene gran respaldo en el congreso, lo que le facilita la gobernabilidad.
En mi opinión, de las dos opciones disponibles, Santos es el candidato que mejor representa al líder que Colombia necesita hoy.
Jorge H Pineda
Medellín, Mayo 11-10
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