Tuesday, September 30, 2008

POR QUIEN VOTAR ...

La contienda por la Presidencia de los EEUU esta en su punto mas alto y es de un resultado impredecible. Cualquiera de los dos puede ganar y es probable que esto se defina en las urnas en el último momento. Es un proceso muy interesante y afecta al mundo entero por tratarse de la elección presidencial del país más poderoso del mundo.

Para quienes somos extranjeros nacionalizados o para los independientes que no se ha alineado por ningún partido y por lo tanto no tiene lealtades pre adquiridas, este voto es un dilema que requiere de un cuidadoso análisis para dilucidar la posición de cada uno de los candidatos y poder así ejercer este derecho conscientemente.

El primer impulso que se tiene es el de votar con los ojos cerrados por los demócratas cualquiera sea su candidato, ya que el gobierno republicano de GW Bush ha sido muy desafortunado para este país. Bush llevo a los norteamericanos a una Guerra costosísima en vidas y en recursos económicos, con argumentos y premisas engañosas, sus políticas deterioraron la imagen internacional de los EEUU y dejo al país cerca de un colapso financiero, el mayor después de la depresión de los años 30. Este pésimo desempeño republicano es una carta ganadora para el candidato demócrata y se pudiera pensar que éste no tendría que hacer un gran esfuerzo para triunfar.

Sin embargo, además de esta ventaja, del carisma e imagen del candidato demócrata y de los enormes recursos financieros que tiene su campaña, las encuestas no lo muestran como un claro ganador a solo unas semanas de las elecciones presidenciales. En los últimos días, después del primer debate, algunos encuestadores lo dan con una ventaja un poco más holgada, pero todavía lejos de ser determinante.

Lo primero que un elector consciente hace, es mirar la filosofía o los principios básicos de los partidos y ver que tanto corresponden a sus propios principios. En alguna forma en un país de sólidas instituciones y gran tradición democrática, la plataforma de los partidos debería ser más importante que las cualidades o defectos de los candidatos en una elección presidencial. Pero en este caso esto no parece ser tan claro.

Los partidos políticos tienen algunas diferencias importantes en los principios morales. Los demócratas más liberales, defienden el derecho de la mujer a decidir sobre el aborto, apoyan el uso de las cedulas madres para la investigación médica, y defiende el derecho de los homosexuales al matrimonio. Esto frente a los republicanos que defienden a toda costa el derecho a la vida y prohíben el uso de cedulas madres y solo acepta el matrimonio entre sexos opuestos para conservar la esencia tradicional de la familia. Sin embargo ambos partidos son profundamente religiosos y afectos a sus iglesias y pastores de origen cristiano.

Estos factores morales, si bien son discutidos y confrontados durante la campaña, en el momento del voto solo afectan a un grupo minoritario de la población, ya que la mayoría de los ciudadanos está más interesada en los asuntos del día a día y en los problemas económicos.

En el campo económico la diferencia fundamental está relacionada con el grado de libertad para dejar actuar las leyes económicas de oferta y demanda, con el nivel de intervención del estado en las actividades privadas y el tema del libre comercio. En esto los demócratas son más proteccionistas, cuestionan con fuerza los tratados de libre comercio, protegen a los sindicatos y a los trabajadores, y prefieren un gobierno que intervenga mas en la regulación de las actividades privadas, o sea más burocracia. Esto los lleva a ser proclives a altos impuestos. Los republicanos al contrario prefieren una estructura de estado pequeña, libre comercio, bajos impuestos y dejar que las relaciones laborales se rijan por la oferta y demanda y que las fuerzas del capitalismo sean las que definan las relaciones económicas entre las personas.

En el campo de la inmigración, ambos partidos reconocen que este es un país de inmigrantes y que a la larga este proceso es beneficioso para la economía. Pero los partidos tienen muchas incongruencias en el manejo de las políticas de inmigración. Los demócratas por un lado quieren proteger a los inmigrantes y facilitar su legalización, pero por otro lado tienen la presión de los sindicatos para evitar que lleguen nuevas personas a competir por sus empleos. Los republicanos quieren abundancia de mano de obra para que la ley de oferta y demanda opere y además para que se estimule el crecimiento. Pero tienen el temor de legalizar a quienes están ilegales o que haya amnistía, lo que va en contra de sus principios. Además unos y otros se sienten agredidos y humillados por la forma como los inmigrantes cruzan la frontera y se burlan de sus sistemas de seguridad.

En el campo de la seguridad nacional y en las relaciones con otras comunidades del mundo y su papel de gran potencia, ambos partidos buscan a toda costa mantener la preeminencia de los EEUU en el mundo, aunque difieren en su accionar. Los republicanos son mas amigos de la imposición, la amenaza y el uso de la fuerza y los demócratas del dialogo y la cooperación internacional. Pero ambos están dispuestos a iniciar una guerra y usar la invasión como formas de defensa.

Durante la campaña estos principios no son enunciados en una forma transparente y con frecuencia se usan al amaño de las circunstancias. La realidad es que ambos candidatos, con sus promesas electorales se alejan de los extremos tanto en un caso de la izquierda o en el otro de la derecha y se acercan a soluciones de centro, área donde pueden captar votos de los indecisos y esto hace que las propuestas de ambos sean cercanas, al menos en lo fundamental y solo difieran en los detalles de aplicación.

En el fondo la contienda se esta dando en mostrar las pequeñas diferencias que hay entre ellos, buscando votos partiendo de esas diferencias. No hay un cambio de verdad. No hay un camino nuevo de hacer política o de conducir el país. Es el establecimiento quien define hasta donde el candidato puede diferir y le deja muy poco margen para actuar.

Por ejemplo, ambos están de acuerdo con una ley de inmigración favorable y la legalización de los mal llamados ilegales siempre y cuando primero se proteja las fronteras.

Ambos quieren un acceso a un seguro de salud universal, el uno buscando la acción directa del estado y el otro dando subsidios para que sea el sector privado quien lo haga, pero ninguno de los dos mira el fondo del problema. No se habla del abuso de los hospitales, médicos, compañías proveedoras de los seguros de salud y de las empresas productoras de medicinas e insumos para la salud. Ninguno de los dos toca el problema de la falta de médicos y enfermeras, de la posibilidad de dejar importar las medicinas de países vecinos mucho mas económicas, de limitar o reglamentar las demandas legales a médicos y hospitales por casos de mala practica, derecho que tienen los pacientes y familiares, pero que ha sido distorsionado por el abuso de abogados inescrupulosos que han hecho de esto un gran negocio, afectando tremendamente el costo de los seguros y por ende la practica de la medicina.

En el fondo ningún de los dos mira las verdaderas razones por las cuales la medicina en los EEUU es la más cara en el mundo y uno de los países desarrollados con menor cobertura de seguro medico para sus ciudadanos.

Cuando se trenzan en una discusión sobre la guerra de Irak ambos creen que hay que salir con honor y no derrotados y aunque Obama se empeña en dar un plazo a la retirada, deja claro que esta no puede ser precipitada o irresponsable. Ambos creen que hay que reforzar la presencia de los EEUU en Afganistán. En lo único que difieren un poco en politica internacional, es en que Obama esta mas abierto a un dialogo incondicional con países como Cuba, Venezuela, Irán o Corea del Norte, aunque recientemente ha ido modificando lentamente su postura.

En el tema de los impuestos hay una diferencia notable en cuanto Obama quiere aumentarles el impuesto a las personas de altos ingresos y McCain no quiere hacerlo, sino extender en el tiempo las rebajas establecidas por el gobierno de Bush. Pero éste no ha sido hasta ahora un tema central de la campaña.

En cuanto a la dependencia energética y el medio ambiente, ambos coinciden en líneas generales. MaCain hace más énfasis en nuevas perforaciones y búsqueda de petróleo en el territorio de los EEUU y propone darle un gran impulso a la energía nuclear, pero también cree y esta dispuesto apoyar la búsqueda y desarrollo de energías no convencionales. Obama por su parte hace más énfasis en éstas, pero está de acuerdo con el impulso a la energía nuclear y reconoce que se necesitara del petróleo y de los combustibles fósiles por años y ha propuesto usar las reservas federales del petróleo para aliviar la presión momentánea de los altos precios. Ambos enfatizan en la urgente necesidad que tiene los EE.UU. de lograr una independencia energética y no depender del abastecimiento del petróleo de gobiernos poco amigos.

La gran coincidencia en muchos de sus planteamientos y la poca diferenciación en las posturas en algunos temas, nos lleva a pensar que a la postre la población indecisa votara guiada mas por la percepción que se forme del candidato, por su carácter y personalidad, por la imagen que proyecte en sus presentaciones públicas y por la confianza que éste le inspire en su habilidad para liderar el país.

Y en esto yo percibo que el senador McCain lleva la delantera. Su veteranía en el manejo de los conflictos internacionales, sus posturas firmes aunque impopulares sobre la guerra en Irak, que a la postre le dieron la razón, su posición en el manejo de los temas más sensibles frente a los miembros de su propio partido, le han dado una imagen de estadista y de ser un candidato que está listo para liderar el país con confianza y seguridad.

Y una nota más para reafirmar esta percepción. El senador McCain tiene claridad que hay que ser leal con sus amigos. El senador McCain sabe que Colombia es un gran amigo y aliado de los EEUU, sabe del esfuerzo que el país está haciendo para depurarse de tantísimos años de violencia y reconoce que hay una clase dirigente y empresarial luchando para lograrlo.

El senador McCain está dispuesto a ayudar sin precondiciones a su mejor amigo.

El senador Obama, si bien esta dispuesto a dialogar sin precondiciones con países como Venezuela, Cuba, Irán, poco amistosos y hostiles con la Unión Americana, no está dispuesto a apoyar el TLC con el mejor amigo de los EEUU en Latinoamérica, Colombia, mientras no se cumplan algunas condiciones de seguridad.

El senador Obama si pone precondiciones para soportar a su mejor amigo.

Qué gran diferencia!!

Jorge Pineda
Miami, FL
9-30-08

4 comments:

Anonymous said...

Muy interesante encontrar estas diferencias minimas en temas generales , pero esta claro que hay una posicion cuestionable de fondo en el manejo de sus amigos de parte de Obama y es que prefiere no perder su cara ante parte de sus seguidores los sindicatos que explicarles que estan en una posicion errada ante su percepcion de la firma de un tratado de libre comercio con us mejor amigo hoy en el hemisferio Americano que a la vez le conviene en la parte economica a USA y que lo que estan estan es soportando unas criticas de cajon contra el estudio de fondo y aprobacion de un tratado que es gana gana para ambos y que ayudara a largo plazo a tener unos mejores recursos a los que hoy su tal vez unico recurso viable es el cultivo de planta que luego llegan en derivados que nos esta afectando a todos .

Mucha said...

Me gusta tu estilo perodístico de escribir .
Voy a continuar viniendo
te dejo un saludo desde

Miami a Miami

Recomenzar said...

Mi blog sorry...

Ricardo Tribin said...

Mi estimado Jorge Hernan.

Tu analisis sobre el proceso electoral es excelente, como todo lo que escribes.

Te dejo un abrazo con mi admiracion y amistad.