En la negociación de conflictos aparecen situaciones en que las partes por principios o por conveniencia se afincan en posiciones que no ceden aun a costa de no lograr acuerdos o acercamientos. En el caso del acuerdo humanitario que se viene promoviendo entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC para la liberación de secuestrados, el Presidente Uribe estableció principios no negociables y los ha llamado los puntos inamovibles o sea en los que no cede ni son sujetos a negociación.
Para el Presidente Uribe, los inamovibles para un eventual proceso de negociación con las FARC, son la negativa al despeje militar en áreas pobladas y de gran tamaño, como son las de los municipios de Pradera y Florida en el Valle del Cauca y la condición por medio de la cual los guerrilleros, que eventualmente sean liberados de las cárceles, no vuelvan a las filas insurgentes a seguir sembrando el terror por los campos de Colombia.
Para la guerrilla de las FARC su inamovible es la condición de que les despejen los municipios de Pradera y Florida. En esto están empeñados hace ya muchos meses, hasta ahora no han cedido ni un ápice en sus pretensiones y parece que no lo van hacer. Todo parece indicar que las FARC pretenden conseguir nuevamente una área similar a la del Caguan donde puedan controlar un territorio militarmente, le sirva de refugio a sus combatientes, le permita recuperarse de los duros golpes recibidos durante el gobierno de Uribe y recobrar así la fuerza e importancia militar que alguna vez tuvieron. Para las FARC un despeje militar de Pradera y Florida seria la oportunidad de renacer y de llegar a ser la contraparte política y militar que buscan. Con un despeje de esta naturaleza pudieran aspirar a ser considerados como una fuerza insurgente por la comunidad internacional, mas aun ahora con el soporte que están recibiendo del coronel Chávez, Presidente de Venezuela.
Quienes defienden este despeje, como el ex presidente Pastrana, han dicho que solo será por un periodo de tiempo corto y que no tendrá consecuencias negativas para la estabilidad democrática. Yo me pregunto; si una vez establecida esta zona de despeje y se empiece a hablar de una negociación de paz; la comunidad internacional, las ONG’s, el Polo Democrático, Chávez, Cuba y aun gobiernos Europeos no ejercerán una gran presión sobre el gobierno para que se vaya prorrogando indefinidamente el despeje, como ya sucedió.
La pregunta entonces es; ¿Debe el presidente Uribe mover sus inamovibles y permitir un despeje en Pradera y Florida, para permitir la negociación de un acuerdo humanitario y la liberación de los secuestrados?
Viendo las pruebas de supervivencia y el dolor de los familiares de las victimas en poder de las FARC se tiene la tendencia a pensar que valdría la pena ceder a las pretensiones de la guerrilla y buscar así una negociación.
Pero viendo las cosas fríamente y pesando en el interés general sobre el particular, el gobierno no debe por ningún motivo aceptar un despeje militar en áreas pobladas. Lo que pretende la guerrilla es un despeje militar donde ellos puedan llegar armados y controlar. Hacerlo seria entregarle a unos facinerosos, que no tienen ninguna consideración humana en sus formas de lucha, una población civil indefensa. Hacerlo rompería con todos los principios de soberanía territorial y de defensa de los derechos de los ciudadanos. Seria entregar en secuestro a unos pobladores a cambio de una supuesta liberación de otros secuestrados. Seria canjear unos por otros en el mejor de los casos. Seria entregarle un pedazo de Colombia a una fuerza armada que no reconoce la democracia, la constitución y que esta respaldada por un gobierno vecino expansionista, sin principios democráticos, poniendo así en peligro la estabilidad política y la integridad territorial.
La solución propuesta por la Iglesia es sensata. La comunidad internacional la debería apoyar. Es despejar territorios escasamente poblados, propuesta ya aceptada por el gobierno nacional. Ojala la guerrilla la considerara. Seria un gran alivio para los secuestrados y sus familias.
Mientras tanto la obligación del gobierno y del ejercito Colombiano es seguir persiguiéndolos, acorralándolos y derrotándolos, como establece la constitución y las normas jurídicas vigentes.
Jorge Pineda
02/07/08
Miami, FL
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4 comments:
Magnifico Post mi estimado Jorge Hernan. Eso de los inamovibles es algo seri
Volvi a pasar Jorge Hernan a dejarte un saludo. Abrazos..
Jorge Hernan,
Vuelvo a pasar a saludarte.
Mil gracias por tu comentario en mi reciente Post.
Aunque son problemas distintos a los que tenemos en España con ETA al final la obligación del gobierno sigue siendo la misma. Derrotarlos con la ley en la mano porque se estancan en sus demandas y la negociación se hace imposible.
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