La emigración de países menos desarrollados a países industrializados es un fenómeno de grandes proporciones en el mundo contemporáneo. Es en parte un resultado de la globalización. Este fenómeno esta afectando en gran medida a los EEUU y se ha convertido en uno de los temas centrales de la política partidista y del proceso electoral actual para la elección presidencial del próximo año.
El tema migratorio en los EEUU tiene dos caras. Uno son los 12 millones de indocumentados que viven y trabajan en este país en forma ilegal y el otro es el flujo permanente de ciudadanos de los países cercanos de América Latina y el Caribe que quieren a toda costa buscar mejores alternativas de vida en esta sociedad industrializada.
Ambos problemas son igualmente importantes, pero de alguna manera es prioritario atajar o regular el flujo de los nuevos inmigrantes y así no hacer mayor el problema de los indocumentados.
El flujo migratorio responde en cierto grado a la ley física de los vasos comunicantes, que rige a los líquidos y que dice que dos depósitos de agua o líquidos adyacentes, que tienen algún canal de comunicación entre si tienden a nivelarse en altura. En otras palabras habrá un flujo del liquido del mayor nivel hacia el de menor nivel y el conjunto tratara de buscar un equilibrio.
La similitud se da en el proceso migratorio. El mayor nivel de pobreza, desempleo, tiende a buscar caminos que lo lleven a un lugar de menores niveles de pobreza, mas oportunidades de trabajo y mejor bienestar. La presión de la pobreza hará que, como en el caso del agua que se penetra por todas las hendiduras o zanjas o porosidades para llegar al otro deposito, en el de las personas, es buscar atravesar fronteras por cualquier medio, buscando cualquier descuido de las autoridades, utilizando cualquier herramienta, pues la presión de las diferencias hace que ese flujo sea incontenible.
Las autoridades y los políticos no entienden eso. Creen poder atajar migración con un muro en la frontera y quizás lo logren transitoriamente, pero se olvidan que la presión llevara a las personas a buscar otros medios para moverse hacia un mejor mundo, cada vez en forma mas desordenada y que entre mas alto el muro mayor la presión que se tendrá y mas largas serán las escaleras que los inmigrantes utilizaran para traspasar ese obstáculo. Pero no los atajara.
No entienden los políticos que la mejor solución es buscar rebajar las diferencias, buscando formas de cooperación comercial para la generación de empleo y riqueza en las naciones vecinas y buscando canales regulares de flujo de inmigrantes, que permitan la entrada a mayores cantidades de personas, que esta economía es capaz de absorber, y regular el flujo como se hace con la ingeniería hidráulica para canalizar las aguas y no permitir que estas buscando salidas creen problema de desestabilización y de derrumbes mayores.
Hay que usar el sentido común para encontrar solución a muchos de los problemas que aquejan la relación entre las naciones. Y no pensar que son las soluciones de fuerza y de represión las que darán mayor convivencia y desarrollo.
La gran “invasión pacifica”, quizás la más grande en la historia de la humanidad, que se esta dando por parte de los latinoamericanos “invadiendo” a los EEUU en busca de mejores opciones de vida, no la parara nada, ni muros, ni policía de aduana, ni grupos de control privados, ni grupos xenofonicos. Lo racional e inteligente seria regularla y buscar mejorar las condiciones de vida de los vecinos, desarrollando el comercio, compartiendo tecnología, buscando así, acortar las diferencias entre pueblos vecinos logrando un mayor equilibrio regional.
Jorge Pineda
Miami, 12/10/07
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1 comment:
Estimado Jorge Hernan.
Tu blog esta magnifico. Los escritos me parecen excelentes. Te mando un abrazo y deseo lo mejor a ti y a los tuyos en el 2008. Con sincero aprecio.
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